Ordóñez, el Rey del Fildeo cubano en las Grandes Ligas

0

Nació para fildear. Tenía unas manos mágicas, excelente desplazamiento hacia todos los ángulos, un brazo poderoso, soltaba la bola desde cualquier posición y sus jugadas espectaculares hacían recordar al torpedero de los Cardenales Ozzie Smith y al de los Industriales en la pelota cubana Germán Mesa.

Rey Ordóñez nació el 11 de noviembre de 1971, en La Habana. Y después de jugar por breve tiempo en Series Nacionales con los equipos capitalinos, se convirtió en 1993 en el segundo pelotero cubano en desertar de un equipo antillano al solicitar asilo político durante las Universiadas Mundiales en la ciudad de Buffalo, Nueva York.

Ordóñez brilló a la defensa con los Mets de Nueva York
Ordóñez brilló a la defensa con los Mets de Nueva York

Ordóñez firmó en 1994 con los Mets de Nueva York como agente libre y se unió al equipo Sr Lucie de Ligas Menores en la Florida State League. Más tarde fue enviado a Doble A con el Binghamton y se mantuvo en Ligas Menores hasta 1995.

Debutó en Grandes Ligas con los Mets el 1 de abril de 1996. En el día de apertura frente a los Cardenales y teniendo de rival a Ozzie Smith, realizó una jugada en tiro de relevo al plato lanzando la bola a la altura de sus rodillas para ganarse el comentario de Smith, que dijo: “Al ver esta jugada puedo decir que este muchacho pudiera ser mi relevo en Grandes Ligas”.

Ganó tres premios consecutivos Guantes de Oro en la Liga Nacional entre 1997 y 1999, convirtiéndose en una sensación defensiva con sus jugadas acrobáticas.

En 1999 cometió sólo cuatro errores en 154 juegos con 1,316 entradas y dos tercios, participando en 91 jugadas de doble matanzas y terminando con un promedio de fildeo de .994.

Entre las campañas de 1999 y 2000, Ordóñez estableció un récord para un torpedero de Grandes Ligas al jugar 101 partidos consecutivos sin la sombra de una pifia, siendo considerada la mejor temporada defensiva para un jugador de su posición en la historia de las Mayores.

El 29 de mayo del 2009 en un partido frente a los Dodgers de Los Angeles, el habanero se fracturó su brazo izquierdo y pudo participar en 44 juegos, perdiendo de actuar en la Serie Mundial de ese año cuando los Mets se midieron a los Yankees de Nueva York.

Tras reincorporarse de su lesión los Mets lo enviaron al Tampa Bay
Tras reincorporarse de su lesión los Mets lo enviaron en 2003 al Tampa Bay

Ordóñez regresó al terreno en el 2001 y aunque tuvo una buena labor con 12 pifias en 148 partidos, no fue el mismo torpedero que acostumbraba a realizar jugadas que levantaban a los aficionados de sus asientos y le salvaban juegos a los lanzadores del equipo.

Con su pobre bateo (.246) y con su defensa disminuida al sentir molestias en su brazo operado, el cubano comenzó a perder valor como jugador.

Los Mets lo enviaron a los Devil Rays de Tampa Bay en el 2003 y sufrió lesiones actuando sólo en 34 juegos, terminando su carrera en el 2004 con los Cachorros de Chicago donde jugó en 17 partidos.

Tras más de diez años de ausencia Rey Ordóñez visitó La Habana en 2013
Tras más de diez años de ausencia Rey Ordóñez visitó La Habana en 2013

Participó en 1999 en la fase de postemporada con los Mets cuando su equipo primero venció a los Diamondbacks de Arizona en cuatro partidos, y por último cayó en seis desafíos por el título de la Liga Nacional frente a los Bravos de Atlanta.

La lesión que tuvo a la edad de 30 años acortó su carrera en Grandes Ligas (nueve temporadas), evitando a la vez que ganara otros premios por su excelencia defensiva. Rey Ordóñez reside en Searingtown, Nueva York, junto a su esposa y un hijo.