Dos curiosas recetas cubanas con el café como protagonista

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Terminando la primera mitad del siglo XVIII llega el café a Cuba de la mano de Don José Gelabert, un comerciante que plantó una postura de café que trajo consigo de su viaje a Santo Domingo, capital de la actual República Dominicana. Encontró tan buen suelo en nuestra tierra que en 1748 el propio hacendado fundó el primer cafetal de la historia cubana en la zona del Wajay, en las afueras de La Habana.

Años después, Cuba se convertiría en el primer exportador mundial de café, título que logró mantener por casi tres décadas, hasta que en 1830, debido a los altos impuestos que exigía la metrópolis española, los importadores, principalmente los Estados Unidos, decidieron cambiar de proveedores, y girar sus ojos hacia zonas más nobles en precios, estimulando la producción en otras regiones de América.

Pero el buen café en Cuba no solo forma parte de ese liquido negro de los dioses dentro de una taza humeante. Los cubanos hemos sabido hacerlo parte de curiosos, a la par de delicisos, platos de nuestra gastronomia criolla.

Langosta al café

2 Langostas medianas

Sal pimentada al gusto

Zumo de 4 limones

240 ml Aceite vegetal

100 gr Mantequilla

1 cebolla mediana

60 ml de whisky o cognac

120 ml de vino seco

Gotas de salsa Tabasco

1 cucharada de salsa inglesa

8-10 Champiñones rebanados

120 ml de crema Bechamel

120 ml de crema de leche

2 cdas. de crema holandesa

1 cdta. de Demiglas

1 cda. de extracto de Café

Granos de café

100 gr Queso Parmesano molido


Langosta al café

Limpie las langostas, extraiga la masa y córtela en pedazos gruesos. Marínela con sal pimentada, zumo de limón y un poco de aceite para que el cítrico no la encurta. Saltéela con un poco de mantequilla y parte del aceite. Corte la cebolla en jardinera fina, rehóguela en la mantequilla restante. Cuando esté semidorada, eche los pedazos de langosta. Flaméelos con cognac o whisky y apáguelo con vino blanco seco.

Puentee con Tabasco y salsa inglesa. Añada los champiñones. Agregue crema Bechamel, crema de leche, crema holandesa y el demiglas. Añada extracto de café expresso. No utilice nunca el licor de crema de café pues arruinaría el plato.

Acomódese la masa en los carapachos. Haga una mezcla de crema Bechamel y crema de leche y recubra con ella la masa. Polvoree con queso parmesano y gratine. Sirva las langostas en platos, adornadas con granos de café.

Pollo tropical al café

500 gr de pollo

7 gr de jamón

75 gr de queso

15 gr de sal

Pizca de pimienta

10 gr de ajo

220 gr de aceite

150 gr de crema de café

580 gr de macedonia de vegetales

Pollo tropical al café

Cortar el pollo en 5 raciones, limpiándolo de pellejo y hueso y dejándolos en forma de bisté. Pelar y triturar el ajo, cortar el jamón y el queso en lonjas finas, preparar la crema de café conservada en frío por espacio de 6 a 12 horas. Preparar y enfriar la macedonia de vegetales.

Luego de rellenar el pollo con el jamón y el queso enrollar cuidadosamente y amarrarlo con hilo, para que queden de forma cilíndrica. Freír en grasa profunda por espacio de 10-15 minutos, escurrir y retirar el hilo.

En plato de asado con un cordón de crema de café por encima, con la guarnición al lado y decorado con frutas.