Río Guaso de Guantánamo, una brutal contaminación (+ Galería)

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La ciudad de Guantánamo contamina el río Guaso los 365 días del año. Al afluente, en cuyas márgenes nació la Villa hace más de un siglo, van a parar las aguas y desechos sólidos excedentes de todo el entramado socioeconómico y residencial de la urbe, cuyo sistema de alcantarillados encuentran ahí destino final, ante la carencia de un mecanismo efectivo para el tratamiento de los residuales.

La población es, por el volumen y carga de los desperdicios, la primera fuente de infestación del caudal, seguido por el central Argeo Martínez y la destilería homónima, en el municipio de Manuel Tames, que liberan líquidos perjudiciales, a pesar de la existencia de tres lagunas de oxidación para el tratamiento de los fluidos resultantes del proceso productivo.

En este punto comienza a ennegrecerse el Guaso, solo antecedido por la minindustria conservera de La Tagua, cuyas aguas de desecho se diluyen en la corriente, so pretexto de la capacidad de depuración del río.

Hacia el sur de la cabecera provincial, las fábricas de Bebidas y Refrescos, la de Galletas, la Unidad Empresarial de Cervezas y el combinado Lácteo, canalizan diariamente sustancias químicas, sales inorgánicas y sólidos sedimentables al cuerpo receptor.

Como si no bastara con verter suficientes aguas residuales, una veintena de microvertederos creados por la población a fuerza de tirar y tirar basura, afectan la faja hidrorreguladora del Guaso.

Los más evidentes, en las márgenes colindantes con la calle Oriente y puntos próximos a la ciudad deportiva, donde la suciedad se adueña de los espacios intermedios entre el afluente y la vía, convirtiéndose en abrigo para insectos, roedores y todo tipo de vectores que ponen en peligro la salud de los convivientes y causan daño ambiental.

Urge, aunque costoso, un sistema efectivo para el destino final y tratamiento de los residuales generados por la ciudad de Guantánamo y sus industrias, incluida una inversión capital en el sistema de alcantarillados, para la erradicación paulatina de las fuentes contaminantes que afectan las aguas terrestres y los servicios asociados a los sistemas de aprovechamiento, acueducto y alcantarillado.

Con información del periódico Venceremos